—¿En qué piensas?
Su voz la devolvió al presente, y Allie se sobresaltó.
Se dio cuenta de que no había hablado mucho desde que estaban en la canoa y agradeció el momento de silencio concedido por él.
Siempre había sido muy considerado.
—En cosas bonitas —respondió en voz baja, y por la expresión de los ojos de Noah, comprendió que sabía que pensaba en él.
Le alegró que se diera cuenta, y deseó que él también hubiera estado pensando en ella.
Entonces una emoción comenzó a vibrar en su interior, como había sucedido tantos años atrás. Se sentía así siempre que lo observaba, siempre que observaba los movimientos de su cuerpo. Y cuando sus ojos se encontraron durante unos segundos, sintió una oleada de calor en el cuello y en los pechos, se ruborizó, y miró hacia otro lado antes que él lo notara.